Las 4 Guadalajaras

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Algunas cosas están unidas por un lazo indestructible, como si el destino no dejara pensar en una sin evocar a la otra. Ese es el caso de Jalisco y Guadalajara, un estado y su capital unidas por la historia y su cultura. Este 14 de febrero se conmemoran 477 años de la fundación de Guadalajara, pero, ¿sabías que la Perla Tapatía no siempre se ha encontrado asentada en Jalisco?

Fue hasta 1542 que se estableció de forma definitiva en el Valle de Atemajac, sobre el área del río San juan de Dios después de otros tres intentos de asentamiento.

Zacatecas, el primer asentamiento

En 1530 Nuño Beltrán de Guzmán acompañado por 500 soldados españoles y 15 mil mexicas, entró por La Barca rumbo a Tonallan. En su recorrido derrotó a los caciques de la región, desde Michoacán hasta Zacatecas, fundando un asentamiento que le sirviera como fuerte.

Así en 1532 fundó Guadalajara en lo que hoy es Nochistlán, Zacatecas. El asentamiento fue nombrado así en honor a la ciudad española del mismo nombre, misma de la que Nuño de Guzmán era originario.

Los conquistadores creían que este parecía ser el lugar ideal para crear una ciudad, con buen clima, tierra y bellezas naturales, pero ellos no eran los únicos que lo creían. Fueron los caxcanes y zacatecos que impidieron la consolidación del asentamiento.

Hoy el pueblo zacatecano conserva una imagen limpia de aire provincial que invita a los viajeros a pasear por sus calles. Nombrado pueblo mágico en el año 2012, cuenta con una amplia gama de tradiciones, costumbres, gastronomía y arquitectura sin igual.

Guadalajara llega a Jalisco

Un año después de Nochistlán, Guadalajara fue movida a la zona de Tonalá, donde permanecería durante aproximadamente 2 años.

En 1535 Guadalajara cambio de domicilio a Tlacotán, lo que hoy es Ixtlahuacán del Río, aquí la ciudad era constantemente atacada por los indígenas. Después de un ataque muy fuerte, en el que murió Pedro de Alvarado, uno de los conquistadores de Tenochtitlán, la Perla Tapatía volvió a cambiar de asentamiento.

Guadalajara recibió el título de ciudad por Don Carlos I de España en 1939 y un escudo de armas se le fue concedido por el mismo rey el 8 de noviembre de ese año. Este escudo, con algunas modificaciones es el usado para todo el estado de Jalisco.

Ixtlahuacán del Río aún conserva las ruinas de lo que fue la tercera Guadalajara, aquí podemos encontrar un retablo estípite del siglo XVI, que fusiona elementos indígenas y católicos.

El asentamiento definitivo

Después de pacificar la zona tras la muerte de Pedro de Alvarado, Cristóbal de Oñate, gobernador de Nueva Galicia, convocó a sesión de Cabildo para emigrar al sur de la barranca. Ninguno llegaba a algún acuerdo ya que pensaban que a Nuño de Guzmán no le parecería un cambio más a la ciudad.

Según algunos historiadores, es esas discusiones irrumpió en la sesión doña Beatriz Hernández, quien se enfrentó a los indecisos asistentes con la conocida frase: “El rey es mi gallo, yo soy de parecer que nos pasemos al Valle de Atemajac y si otra cosa se hace será en deservicio de Dios y del rey, y lo demás es mostrar cobardía. ¿Qué nos ha de hacer Guzmán pues él ha sido la causa de los trances en que ha andado esta villa?”. Después de un silencio el gobernador ordenó que fuera como decía doña Beatriz.

Finalmente, el 14 de febrero de 1542, 63 peninsulares jefes de familia fundaron la cuarta y definitiva ciudad de Guadalajara cerca del río San Juan de Dios, parte  trasera del Teatro Degollado.

Fuente: Gobierno de Jalisco


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